Ana Palacios

Estaba harta de dietas y pasar hambre. Siempre el mismo patrón, pocas calorías, poca cantidad, poca variedad, y menos resultados. Y, al final, aburrimiento y desidia. Los kilos se estaban convirtiendo en tal problema que cada vez quería salir menos, me relacionaba menos y me avergonzaba comer en público, porque siempre caía el típico: no comas eso que así estás tan gorda.

Perdiendo miedos y ganando seguridad, confianza, vida y salud. ¡Y siempre con una sonrisa!.

Conocía a Marisol y conocía su cambio, pero me daba miedo preguntar pensando que sería otra dieta más. Ella me dijo: tranquila, sólo te voy a enseñar a comer. Y aquí estoy con 18kgs menos, feliz como nunca he sido, comiendo, bebiendo, disfrutando. Perdiendo miedos y ganando seguridad, confianza, vida y salud. Y siempre con una sonrisa.